Es normal perder la motivación de escribir, incluso cuando esto te apasiona. Esta etapa que muchos denominan bloqueo no es más que un capítulo más del proceso creativo que nos sirve para evaluar todo lo realizado hasta el momento en la obra, para trabajar la coherencia del texto o bien para poner la lupa en la estructura creativa, en la voz literaria, entre otras opciones. Esto es algo que suelo trabajar mucho con los escritores que visitan Apalabrarte (www.apalabrarte.com.ar) o que realizan sus procesos de escritura conmigo.



Pero a pesar de ello, no todos o todas las artistas viven de forma natural este tramo del trabajo. Y en muchas ocasiones suelen sentir que el fantasma del bloqueo comienza a acecharlos. Es más, la experiencia me dice que el bloqueo de escritura no existe y que sólo se presenta en las personas que no tienen creado un método de escritura ni una rutina de trabajo.



A los que llegan con esa preocupación, y no tienen aún una metodología de trabajo, suelo comentarles que existe un pequeño truco: es crear un espacio de trabajo cálido y amigable que rompa con la “supuesta” presión que genera la obligación.

El primer consejo para ellos es cambiar de entorno físico, es decir, cambiar de sector en la casa (si se escribe en el hogar), mudarse (por un rato) a un café, a una plaza o simplemente cambiar de un lugar con sombra a uno con luz natural o sol. El cambio de estímulos visuales reactiva la creatividad. Otra opción sencilla es escribir a mano. Alejarse un rato de las pantallas y de las distracciones digitales puede resultar de gran ayuda. Usar papel y lapicera cambia la conexión neuronal con tus ideas y quita la sensación de presión.

Pero si no alcanza, aquí van los consejos.



Cuando la falta de motivación golpea, la clave no es forzar la escritura (léase que puse escritura y no inspiración), sino reducir la fricción. Aplica estas cuatro técnicas concretas para destrabar tu escritura:



1°, Establecé metas pequeñas: En lugar de intentar escribir un capítulo entero en el caso de la narrativa, intenta comprometerte a escribir solo 100 o 200 palabras. El objetivo es superar la barrera inicial, quitar la primera piedra del camino. Lo más factible es que, al lograr romper la inercia, la autora o el autor logre seguir escribiendo.

2°, Diferenciar escritura de edición: En este momento lo importante no son las formas. En este momento, lo fundamental es apagar el censor y dar rienda suelta al lado más creativo. Muchos maestros de escritura sostienen que resulta vital escribir un primer borrador que logre desoír tanto las normas gramaticales como de estilo. Siempre hay tiempo de corregir o pulir. Ambos son etapas que responden a otro estadío del proceso creativo.

3°, Separar la escritura de la edición: Escribí tu primer borrador sin preocuparte por la ortografía, la gramática o el estilo. Apaga el editor interno y date permiso para escribir mal; siempre tendrás tiempo de corregir y pulir el texto más tarde.

4°, Escribí lo que te resulte más fácil: Lo importante es conectar con el acto de la escritura, para ello, lo más importante es comenzar por lo que resulte más sencillo. Es decir, se puede comenzar por el final, por una escena, por una idea, una anécdota suelta, etc. Luego, será más sencillo conectar las piezas.

El arte es algo que no es natural, entonces, ¿por qué escribir debería serlo? Trabajar los procesos creativos demanda reflexión y conocimiento. Si querés, te invito a visitar Apalabrarte.com.ar o seguir investigando sobre herramientas de escritura. Y si estás buscando quién te acompañe en tu proceso de escritura escribime.

Por Leandro Murciego
Escritor, Mentor y Coach literario

Si te interesa saber más sobre el acto poético u otros temas vinculados con el proceso de escritura, dejame un mensaje. Me dedico a trabajar procesos creativos de novelistas, cuentistas, poetas, ensayistas, etc, crear o reformular metodologías de trabajo, y hábitos de escritura, entre otras cosas. 

Escribime aquí, te espero.


Suscribite.

Formá parte de la Comunidad Apalabrarte
obtené descuentos y beneficios en procesos literarios.

Suscribite GRATIS