Por Leandro Murciego
Creador de apalabrarte.com.ar | Poeta y Coach Literario
Estoy convencido de que mirar el mundo con los ojos de un poeta te nos ayuda a pensar mejor. Es por eso que ideé el Laboratorio Poético de Apalabrarte, una aplicación virtual que intenta salir de la lógica vorágine en la que el ritmo frenético nos envuelve día a día y que nos invita a no sólo ver el mundo con poesía, sino también escribirla.
Pero para poder llevar este sueño de multiplicar la poesía, es preciso romper con algunos paradigmas, ya que, por lo general y en el mejor de los casos, cuando alguien pronuncia la palabra «poesía», la mayoría de los mortales se imagina a un señor conflictuado, algo ebrio y amante de la noche, vestido con chaleco de terciopelo, tosiendo bajo la llovizna de Buenos Aires, Madrid o París y escribiendo cosas incomprensibles.
En ocasiones, a la poesía la imaginan como esa materia aburrida del secundario, la cual se estudiaba sin comprender y los alumnos estaban condenados a contar sílabas con los dedos para descubrir si un verso era octosílabo o endecasílabo.
La lucha que me propuse en los últimos años, desde Apalabrarte.com.ar, es que la gente le pierda el miedo a escribir tanto narrativa como poesía, y que descubra la importancia del pensamiento poético como una de las tantas formas de reinterpretar e interpelar el presente, el cual suele ser contado como una verdad revelada, única e incuestionable. El gran objetivo es demoler con este «malentendido».
Por todo esto es que sentí necesario idear un Laboratorio Poético: una aplicación web libre, gratuita, que no te pide contraseñas, no te roba datos y funciona hasta en el rincón más desconectado del planeta. La idea es que este software desde el lado más lúdico invite a romper la lógica y a comenzar a moldear nuevos y posibles mundos o versos donde la poesía florezca.
La idea es que el Laboratorio Poético de Apalabrarte ayude para que cada vez más personas adquieran el pensamiento poético, tal vez así estaremos más cerca de volver a hacer que la empatía sea moneda corriente y que la emoción no sea algo demodé.

🎯 ¿Qué es el «pensamiento poético» y para qué te sirve si no sos Neruda?
El pensamiento poético no tiene nada que ver con hablar en difícil ni con ponerle adjetivos edulcorados a las cosas.
El pensamiento poético es un sistema operativo mental.
Vivimos en una época hiperconectada donde el cerebro parece operar en piloto automático. En estos tiempos de sobreinformación, de titulares masticados, de algoritmos que van adormeciendo nuestra curiosidad y nos dan servido aquello nos gusta. Se comienzan, poco a poco, a adormecer nuestras creatividades. Estamos cada vez más formateados a responder de forma utilitaria, menos lúdica. El sistema nos impone un ritmo despiadado en donde el objetivo, cuando no la orden, es: comprar, vender, confirmar, reenviar, scrollear.
Ante todo esto el pensamiento poético se presenta como un antídoto exacto contra ese adormecimiento. La poesía es una propuesta contrasistémica y permite desarrollar la habilidad -cada vez más extraña- de:
- Ver lo extraordinario en lo que parece invisible: Descubrir que una mancha de humedad en la pared, el vapor de una taza de café o el chirrido del subte encierran un mapa secreto de sentido.
- Conectar cables que nadie vio conectados (pensamiento lateral puro): Si juntás dos cosas lógicas, obtenés una obviedad. Si juntás una «cicatriz» con un «neón», tu cabeza se ve forzada a saltar el abismo y crear un puente metafórico. Quien domina la metáfora no solo escribe mejor: resuelve problemas complejos, lidera con imaginación y desarma cualquier callejón sin salida.
- Despedir al fiscal interno: El mayor asesino de ideas no es la falta de talento, sino la autocensura precoz. El pensamiento poético te enseña a tirar primero la piedra al agua y preocuparte después por el dibujo de las ondas.
- La precisión quirúrgica del lenguaje: En la vida diaria solemos hablar con grasa; el poema te enseña a usar el bisturí. Cuando aprendés a decir en cuatro palabras lo que antes te llevaba un párrafo torpe, tu comunicación se vuelve magnética.

Mi gran búsqueda no es que el mundo se llene de libros de poesía que nadie lea en las mesas de saldo; mi objetivo es que -dentro de un tiempo, no importa cuando- salgas a la calle con los ojos desintoxicados, y que vuelvas a ser capaz de asombrarte, de cuestionar las respuestas obvias y de nombrar tu propia vida o redefinir al mundo, pero con tus }palabras.
🧪 ¿Qué es el Laboratorio Poético y cómo funciona este artefacto?
El Laboratorio Poético es un taller de experimentación, un arenero (pero para poetas o futuros y futuras poetas) y -por qué no- un santuario de escritura metido en tu teléfono o en tu computadora.
Esta APP gratuita tiene un solo objetivo: destrabar la mano, silenciar la censura previa y convertir la escritura en un ritual diario de 5, 10 o 15 minutos.

🚀 Guía práctica: Cómo sacarle el jugo a la app en 5 pasos infalibles
No es un editor de texto aburrido tipo Word, ni una red social llena de fueguitos, provocaciones, distracciones y likes que te van haciendo perder. Este espacio está diseñado bajo una premisa «Zen» (o algo así). La idea es que puedas ingresar con un toque; aquí no hay carteles molestos, no hay publicidad, y el diseño intenta asemejarse al de un cuaderno de tapas gastadas.
Para que no te quedes mirando la pantalla como quien mira un hipnotizado un lavarropas dando vueltas, te ofrezco esta hoja ruta con el objetivo de que puedas disfrutar al máximo de Laboratorio al máximo:
1. El arranque matutino o el cierre nocturno. Un pacto de 10 minutos
- Dónde: Entrás al Modo Enfoque.
- El juego: Elegí 5 o 10 minutos en el temporizador, activá de fondo la atmósfera de lluvia o máquina de escribir (desde el ícono de la nube en la barra superior) y empezá a escribir sin frenar.
- La regla de oro: Arriba de la pantalla tenés el cartel del «Pacto de no edición». El editor interno está amordazado. Si te equivocás, no borres; seguí de largo. Permitite escribir disparates, confesiones o balbuceos. Los primeros versos son siempre para limpiar la cañería; el agua clara viene después.
- Beneficio: Arrancás la jornada con la mente despejada y el canal creativo abierto.
2. Romper el bloqueo: La colisión de palabras inconexas
- Dónde: En el Laboratorio ➔ Pestaña Colisión.
- El juego: Tocá «Regenerar». La app te va a tirar dos palabras que en la vida real nunca se tomarían un café juntas (por ejemplo: Fémur + Satélite o Marea + Celofán), más una restricción provocadora («Sin usar adjetivos» o «Escribí desde el punto de vista del objeto»).
- El atajo: Tocá «Llevar al papel» y escribí 5 líneas donde ambos mundos se toquen.
- Beneficio: Tu cerebro aprende a crear chispazos asociativos nuevos en lugar de recurrir al cliché de siempre.
3. Jugar al Oráculo Oulipo (Gimnasia para neuronas despiertas)
- Dónde: En el Laboratorio ➔ Pestaña Oráculo Oulipo.
- El juego: Tirale los dados a las restricciones de vanguardia que usaban Cortázar, Calvino y Queneau. ¿Te animás a escribir un poema sin la letra ‘A’? ¿O un texto donde cada verso tenga estrictamente tres palabras?
- Beneficio: La restricción no te ata: te libera. Al no poder usar los caminos fáciles de la lengua, te obligás a inventar giros geniales que no sabías que tenías adentro.

4. Tomarte un café con Borges o Pizarnik: El Cadáver Exquisito Moderno
- Dónde: En el Laboratorio ➔ Pestaña Cadáver Exquisito.
- El juego: Elegí una voz maestra (Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, Idea Vilariño, Lorca, Roberto Juarroz, Clarice Lispector o Leandro Murciego). La app te muestra un primer verso misterioso. Abajo, escribí tu réplica espontánea, a ciegas.
- La magia: Apretá «Descubrir Diálogo Poético» y contemplá el poema híbrido nacido del encuentro entre dos épocas y dos miradas.
- Beneficio: Le perdés el miedo reverencial a los clásicos y sentís que la poesía es una conversación viva que te incluye.
5. Pasar por el quirófano: El Bisturí Poético
- Dónde: En el menú principal ➔ El Bisturí Poético.
- El juego: Una vez que ya volcaste el texto en el Modo Enfoque, cargalo acá. El Bisturí te va a marcar en ámbar los adverbios terminados en -mente (los grandes ladrones del ritmo lírico), te va a señalar repeticiones innecesarias en cian y tiene un botón mágico de «Poda de extremos» que oculta el primer y último verso.
- Beneficio: Aprendés el oficio real del escritor: cómo desmalezar un texto para que brille con filo propio.

📸 De tu cuaderno al mundo: El Generador de Postales
Cuando sientas que lograste un verso que te gusta, no lo dejes durmiendo en un archivo cerrado:
- Tocá el botón «📸 Crear postal» (en tus Versos Huérfanos, en el Bisturí o en el Cadáver Exquisito).
- Elegí el formato: Historias (4:5) para Instagram y estados de WhatsApp, o Cuadrado (1:1) para tu feed.
- Cambiá el tono: Papel Ahuesado, Noche Profunda o el elegante Verde Jade.
- Tocá «Descargar imagen» y compartila con tu firma.
Es belleza instantánea, lista para regalarle a alguien una pausa en medio de tanto ruido de redes.
💡 Llevate el Laboratorio en el bolsillo (100% Offline)
El Laboratorio Poético está programado para ser tu compañero de viaje más fiel:
- En el celular (iPhone o Android): Tocá el botón verde
📲 Offlinedel encabezado y seguí la guía de un paso para «Agregar a pantalla de inicio». Te queda como una app nativa, con su ícono y a pantalla completa. - Sin internet ni señal: Si te vas al campo, si subís a un avión o si simplemente apagás el Wi-Fi para no recibir notificaciones de trabajo, el Laboratorio sigue funcionando al 100%. Tus textos se guardan en tu teléfono y podés descargar una copia de seguridad (
.json) con un clic cuando quieras.
🍃 Un poema por día es una vida más despierta
No necesitás ser escritor profesional, ni tener un título en letras, ni dedicarle tres horas diarias. Con 10 minutos por día alcanza para resetear la mirada.
Abrí el Laboratorio. Hacé chocar dos palabras. Respirá. Escribí lo que nadie más que vos puede decir del modo en que vos lo decís.
El editor interno duerme.
El mundo afuera espera tus versos.
Entrá al Laboratorio y comenzá a apalabrar el asombro.
¿Sentís que querés dar un paso más y trabajar tus textos con acompañamiento personalizado?
En apalabrarte.com.ar realizo clínicas de obra, mentorías poéticas y talleres para encender la voz propia.
Escribime y nos encontramos en la palabra.
Lectura aproximada de 10 minutos
«Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.»
Antonio Machado
Leandro Murciego

Si te interesa saber más sobre el acto poético u otros temas vinculados con el proceso de escritura, dejame un mensaje. Me dedico a trabajar procesos creativos de novelistas, cuentistas, poetas, ensayistas, etc, crear o reformular metodologías de trabajo, y hábitos de escritura, entre otras cosas. Escribrime aquí, te espero.
IMPULSÁ TU TRABAJO LITERARIO
Estos son los cinco acompañamientos literarios más buscados en el sitio. Hacé clic en cada imagen o botón para saber más de cada propuesta. Si querés conocer todos los servicios, entrá acá.





Ponete en contacto
Programá una entrevista virtual y empezá a trabajar en tu proceso literario.
Mirá y escuchá todos los Vodcast de «Poesía en 4 pasos»
Para entrar en los siguientes posteos hacé clic en cada una de las imágenes.





1 Pingback